Historia

Los primeros antecedentes que se usan, según las fuentes que se tiene registros e indagaciones, es que el pueblo nace alrededor de 1865. Mediante una petición de Fabián de la Fuente al Ministerio del Interior. Así se funda la Villa San Fabián de Alico, y a partir de la construcción de terrenos se van edificando sus primeras obras, pero viene a ser por disposición de la ley de comuna autónoma del 22 de diciembre de 1891, nace y se consolida definitivamente el pueblo de San Fabián con proximadamente 6.696 habitantes

Eliceonclavado en el hermoso valle de Alico y con una población de 6000 personas aprox. Nace la idea de educar, amor, compromiso y voluntariado son la energía que mueve la idea de la primera escuela pública en la zona, enclavada en lo que hoy conocemos como San Fabián, crece y terminan los cimientos de un proyecto que cambiara la cara a la localidad. No obstante, desde el origen, el nacimiento de nuestro liceo no fue fácil, el trabajo, lento y mancomunado de mucha personas que por vocación y deber, se comprometen con la educación de la comuna y su desarrollo, dan surgimiento finalmente a nuestro proyecto educativo. La señora Minerva Meriño mujer abnegada, preocupada y con un inmenso amor por la enseñanza, facilita partes de dependencia de su hacienda, para alfabetizar y enseñar las cuatro operaciones básicas, y formar a un número determinado de alumnos venidos de distintas lugares de la zona. Muchos colaboraron y destacaron en esta labor como por ejemplo la señora Concepción Arias, o La señora María Soto, también destacar a la Señora, Cecilia Arias, María Contreras, Hugo Umaña, Helena Soto, Exequiel Correa que destacan como directores en las primeras décadas del siglo pasado, también resaltar el alto compromiso en los albores del colegio, depositados en la confianza de los profesores Juan Guerrero Montes, Miguel Guerrero Medel, Alfredo Becerra Garrido y Raúl Fuentes mitad del siglo pasado y con una extrema vocación de servicio y compromiso le dan la forma y sentido al colegio, educar, crecer y creer en los alumnos.

El Pueblo en un inicio

Una historia de amor, compromiso y perseverancia Montaña

Terremoto del 39 y la fuerza de un pueblo

Amor, esfuerzo y perseverancia han construido el carácter de nuestro colegio. Así quedó de manifiesto, luego del catastrófico terremoto del 39, con una fuerza de destrucción de más del cincuenta por ciento de viviendas de la zona. El espacio físico habilitado como colegio, queda completamente destrozado, y con un fuerte determinismo, esfuerzo y mucho tesón, directivos, profesores, alumnos y comunidad, logran finalmente en el año 1940, crear la primera escuela fiscal de la comuna de San Fabián, llamada “Escuela 10”.

La comuna cuenta con su primer colegio que albergara por aquellos años una matrícula de noventa alumnos, venidos de distintos sectores de la comuna, dentro de los cuales, con mucho cariño lo recuerda el profesor Leopoldo Roldan Peñailillo, cariñosamente conocido como el “Profe Peñita”, que durante finales de los años cuarenta y parte de los años cincuenta, cumple con sus cursos de formación, que hasta ese entonces solo eran hasta sexto básico, posteriormente se traslada a la escuela normal, recibiendo su educación de profesor, para luego volver a su san Fabián querido, ejerciendo por cuarenta y cinco años en la escuela que lo viera nacer. El carácter de su trabajo se puede definir como fidelidad, amor y mucha entrega es el carácter que le imprime a la formación de los alumnos, pilares que deben ser reconocidos como fundamento y sentido, en todo profesor del Liceo.

Pero la fuerza de un pueblo, el cariño del maestro y la generosidad, la escuela se encamina a dar otro paso en su crecimiento, la creación de los curso 7° y 8° básico, por allá por la década de los años sesenta, dando un gran paso en su desarrollo, cumpliendo así formalmente los requisitos para ser la primera escuela primaria de la zona. Con paso lento pero seguro el pueblo se acerca a la celebración de sus cien años de vida (1865-1965), ya con una escuela que cuenta con educación básica completa, logro destacable para profesores y directivos de la época. Pero la tarea no queda ahí, quedaba mucho por hacer, los alumnos caminaban hasta doce kilómetros para asistir a clases, por la década del sesenta, la construcción correspondía a un reducido número de salas y espacio para labores administrativas. La gestión de ese entonces, del señor Iván Contreras González, motivado por su profundo cariño por la comuna, educación y su deber social, se encontrara con un hecho que cambiará definitivamente el rumbo y carácter de nuestra institución.

Incendio del 1971, la comunidad se vuelve a levantar.

Carácter, determinación y mucho amor, nuevamente se unen para sobreponerse a la tragedia del setenta y uno, que significó la destrucción total de la escuela producto de un incendio feroz que arrasó con todas las dependencias del colegio y con las consecuencias que aquello implicaba para un gran número de personas. La tristeza y desazón embarga a la gente. Pero no había tiempo para lamentarse por el desastre; la comunidad, directivos y profesores se organizan y sin perder tiempo, se derivan a trabajar en las dependencias de la casa parroquial, consultorio y club de huasos que se ofrecen solidariamente a prestar ayuda. Mientras por caminos paralelos se planificaba y organizaba la reconstrucción de nuestra querida escuela.

Según nos cuenta el relato del profesor Víctor Hernández (pronto a jubilar), “que llega por esos años a la comuna como un joven lleno de ilusión e ímpetu, se encuentra con esta desoladora imagen de un colegio completamente destruido, lo que motiva con mayor fuerza a quedarse en la zona y participar activamente en su reconstrucción, siempre motivado por el cariño, vocación y ayuda a los demás”, así se va imprimiendo cada vez más la esencia y naturaleza que deben mover a todo profesor de nuestro Liceo. Para el año de 1972 y 1973 el colegio se encuentra completamente reestablecido y funcionando de manera normal, lo que demuestra claramente la laboriosidad y responsabilidad de la comunidad educativa y el gran compromiso existente con el pueblo de San Fabián.

Es la década de los 70, el colegio da pasos gigante en su crecimiento y evolución, es así que en esa misma década se crean casi simultáneamente en internado que demora dos años en su construcción estando completamente terminado en 1976, empezando a funcionar con 43 alumnos venidos zonas apartadas dando oportunidades y beneficios a muchos de éstos. El internado llega albergar un máximo de 180 alumnos que el colegio integra a la comunidad, pasando crear la idea de “escuela y hogar” a la vez. La reconstrucción del colegio y el internado llena de mucha felicidad y unión en la comunidad, que se manifestó en el respeto hacia la labor del profesor.

La lectura, la imaginación y las tradiciones se juntan en un ramillete de hermosas sensaciones cuando por finales de los años setenta se crea la biblioteca Municipal, pero viene a hacer por el año 1981, la biblioteca se integra a las dependencias del Liceo, fortaleciendo así, la labor del docente y reforzando la hermosa actividad, como es la lectura. La década de los 80, traerá nuevos aires a la comuna y su comunidad educativa, porque se cumple el gran sueño del establecimiento, con la gestión del Sr César Uribe Moronni, se siembra la semilla para generar la idea de crear y ampliar los cursos a enseñanza media, fruto que madurará en el año 1986, donde se reconoce y legitimiza este proceso. La comuna cuenta con educación de primer nivel para todos sus alumnos.

Es así que la escuela antes denominada “escuela 10”, cambia a Liceo C 88, gran hito para nuestra comunidad que marca fuertemente el progreso, compromiso y laboriosidad de directivos y maestros. La enseñanza técnico profesional se viene a crear ya por el año 2009 iniciativa de los profesores y directivos. Nuestro querido Liceo se construye y materializa a partir del trabajo mancomunado y colaborativo de muchos que con esfuerzo y determinismo creyeron en la gente, motivados por una profunda vocación, generando el espíritu liceano que debe ser imperativo en la labor, gestión y formación de la esencia de la comunidad educativa sanfabianina.

Hoy con un título de Liceo de excelencia, de inclusión, pluralidad,nuestro colegio brilla con letras propias, porque ese mismo amor que históricamente, formó el espíritu de los profesores de antaño, sigue vivo como una llama flameante que ilumina el camino de la vocación y el servicio, pero también una formación de valores, humanista, fortaleciendo el enriquecimiento del alumno a partir de su propia experiencia y responsabilidad, integrando como labor fundamental a padres y apoderados en la formación de sus pupilos; porque esta tarea no es solo del maestro, sino que de toda la comunidad, para acercarnos cada vez más a construir la mejor educación para nuestras futuras generaciones, y así, que puedan insertarse integralmente a los desafíos que la sociedad de este milenio les depare en el futuro.

Por

Andrés Jorquera

Profesor de Filosofía y

Religión